| Si solo escuchas te puedes estar perdiendo hasta un 80% de la vaina |
Vamos allá: Todos andamos por la vida con un modo actor instalado. Un barniz social para que no salga el animalito que llevamos dentro: el que quiere gritar, huir, besar, morder, o pedir la tienda entera “para llevar”. Nos domesticaron con Descartes en vena para aplacar los instintos, que si algunas emociones son buenas o malas y mi favorito: El manual de “buenas maneras”, También conocido como: “No hagas eso, que da mala imagen”. (De la que mi abuela era fiel discípula) Así que debajo del todo bien, gracias (comportamiento más que aceptable) puede haber un pensamiento que jamás vería la luz del día sin un abogado presente. Un deseo, un pensamiento o una intención no confesable que hay que disimular. Por eso desarrollamos habilidades ninja para disimular. Y mentiras. Pero… el cuerpo no sabe mentir. No fue a clases de teatro pero canta. Lo hace con microgestos, con un pestañeo, con una vibración rara en la voz… Todo lo que intentas esconder… asoma. La mayoría no lo ve porque vivimos en un mundo que alfabetiza en palabras y: lo no verbal, queda en el backstage de la conducta humana. Y aun así, aunque no te hayas dado cuenta,Tú también detectas incoherencias. Tú también sientes cuando algo no cuadra. Y aquí una nueva clase de superhéroe: Las personas que han sobrevivido a relaciones duras —físicas o psicológicas— lo saben mejor que nadie: desarrollan un radar que ya quisiera la NASA. Porque cuando tu bienestar dependía de anticipar el siguiente movimiento del otro, aprendiste a leer hasta el aire. A veces, somos ciegos ante estos signos. A veces, nos interesa incluso ponernos una venda sobre los ojos.-Teresa Baró- En BeOneYou ayudamos a leer a tus pacientes como si tuvieran subtítulos activados. |
