| La comunicación es eso que creemos dominar porque llevamos toda la vida usándolo… |
| Como “escuchar”. Como “empatía”. Como “yo esto ya lo tengo integrado”. Hasta que deja de funcionar. Y entonces nadie sabe muy bien qué ha pasado. En su origen, comunicar significaba poner algo en común. Compartir. Participar. Vincularse. Más cerca de la comunión que del mensaje claro y estructurado. Durante siglos fue cuerpo, relación, presencia. Luego llegaron los medios, las tecnologías, los canales, las métricas… y la comunicación se volvió técnica, productiva y un poco obsesionada con llegar, pero no tanto con encontrarse. Hoy vivimos una paradoja bastante funcional para el negocio, pero regulera para el vínculo: nunca hemos tenido tantos medios para comunicarnos y nunca ha sido tan fácil no conectar con nadie. En salud esto no es una anécdota. Porque la acción comunicativa no va de un sujeto actuando sobre un objeto como quien ajusta un protocolo. Va de un sujeto encontrándose con otro sujeto. Con todo lo que eso implica: interpretación, emoción, resistencia y algún que otro malentendido con bata. Por eso la comunicación no es una disciplina cómoda ni estable. Es mutable, interdisciplinar y algo insolente. Cambia con la sociedad, con la tecnología y con la forma en que intentamos estar juntos sin saber muy bien cómo. Quizá por eso comunicar no va de dominar técnicas sino de atreverse a entrar en relación sin esconderse demasiado detrás del rol profesional. Difundir, informar, interactuar, expresar… sí. Pero siempre con la pregunta que nadie quiere responder del todo: ¿qué estamos poniendo realmente en común aquí? En Be One You hablamos de comunicación desde este lugar. No como teoría elegante, sino como práctica clínica, profesional y humana. Porque cuando la comunicación pierde sentido, el vínculo se resiente. Y cuando el vínculo se resiente, da igual lo bien que hables. Feliz día! Virginia PD: En El Laboratorio Clínico encontramos tu fórmula exacta, para que la comunicación trabaje para ti. PD2: Si este post te ha hecho pensar en alguien de tu equipo, de tu red o de tu profesión… compártelo La comunicación, curiosamente, empieza así. |
